Borracha con la tanga a un lado, me metió la pinga hasta el fondo
Cuando estoy borracha me encanta que me abran las piernas y me manoseen mientras me la meten duro hasta el fondo. Como esta vez: mi novio me metió al baño, puso su móvil a grabar y me levantó sobre la mesa de mármol, justo donde está el espejo. Me manoseó toda, especialmente el culo, me apretó las tetas y no paró hasta dejarme temblando. Me subió poquito la minifalda y ya se asomaba mi tanga negra. Abrí las piernas, corrí mi tanga a un lado y lo tenía metiéndome la pinga dura hasta el fondo. Qué noche tan rica, me sentí una puta de verdad, empapada y sucia, con las piernas abiertas y él dándome mas y mas verga.







