Cachando rico a la nena que le sobaba la pancita


Ella le pidió con voz mimosa: “detente, solo sobame la pancita”, pero él no pudo resistirse. Mientras su mano recorría esa barriguita suave y calentita, los dedos se fueron deslizando más abajo, hasta meterse directo en su coñito ya mojado y ansioso. La nena finge sorprenderse: “¿qué hace tu mano en mi vagina?”, pero sus caderas se mueven solas, pidiendo más. Termina cabalgándolo con ganas, gimiendo fuerte mientras la folla rico y profundo en la cama de siempre. Pura química casera, pareja real que empieza con caricias inocentes y termina en sexo salvaje y sudoroso, todo grabado amateur sin cortes, puro placer latino auténtico entre adultos que se conocen de memoria.

Compartir