Colegiala vengativa provoca a su hermano con faldita y terminan follando
Esa pequeña zorra de 18 años llegó a mi cuarto con una faldita que apenas le tapa el culo, sabiendo bien lo que hacía. Me miró con esos ojitos de puta vengativa y me dijo que su novio le había puesto los cuernos, que yo era el único hombre que podía consolarla. No aguanté ni cinco minutos antes de confesarle que siempre había querido probar ese coño. Ella se rió, se arrodilló y me mamó la verga como si llevara años practicando. Luego se tiró en la cama, abrió esas piernas y se dejó chupar la vagina depilada hasta que se vino gritando. Cuando la puse en cuatro, se la metí toda sin piedad, y hasta le di por el culo sin que pusiera peros. Esa perra sabe que la venganza se sirve bien mojada, y yo fui el encargado de llenarle todos los agujeros.







