Mi esposa cachera me regaló una mamada y su culo apretado por mi cumpleaños
Esta mujer sabe lo que quiere, es mi esposa cachera. Apenas sopló las velas, ya estábamos en la habitación solos y completamente desnudos. Se arrodilló y se metió mi verga entera en su boca, como todo una zorra con su chupetín, hasta que las bolas le rozaban el mentón. Se atragantaba sola pero seguía, con esos ojos llorosos y esa mirada de puta que me tiene bien pendejo. Después, cuando ya no aguantaba las ganas, me pidió que se la metiera por el culo. Me abrió esas nalgas morenas y me dejó ver ese ojete rosado, apretadito, que es mi perdición. Le di duro, bien duro, hasta reventarle el culo y acabarle adentro. Esa mujer es mi perdición y mi mejor regalo.







