Estábamos en casa solos, mi esposa andaba con unas ganas que no se aguantaba, así que nos sacamos toda la ropa y puse el celular a grabar. Primero se puso en perrito y le entré despacio, suave, pero ella quería más y se volteó para montarse encima. Ahí me empezó a dar unos sentones que me dejaron loco, y como ya estaba bien caliente me paré con ella entre mis brazos y la seguí penetrando por un buen rato. Ella quería estar al mando, así que se subió otra vez y me cabalgó hasta que me corrí dentro mientras me gemía al oído.







