Mi prima colegiala de ojos verdes adora mi verga aunque la tengo chica
Mi prima es una diosa, una colegiala de tetas enormes y firmes que parecen de mentira, con esos ojos verdes que te hipnotizan. Llegó a mi casa con su faldita corta y ni tarde en invitarla a sentarse. Aunque mi verga no es la más grande, a ella no le importó, se arrodilló frente al sofá y me la chupó entera, desde la cabeza hasta la base, con unas ganas que me volvieron loco. Después se volteó, se subió la falda a la cintura y me pidió que se la metiera por detrás, bien profundo, mientras ella gemía como una puta. Cuando quiso llevar el ritmo, me hizo sentar al borde y me cabalgó dándome la espalda, moviendo ese culo sin soltar la falda. Terminamos otra vez en el sofá, con sus piernas abiertas mostrándome su concha depilada y el clítoris bien erecto, mientras yo le metía la verga hasta que se vino gritando.







