Mi prima se dejó grabar mientras cachamos en misionero y perrito
Esta vez mi prima llegó bien cachonda, ni siquiera esperó a que la besara. Se fue directo a la cama, se abrió de piernas y me pidió que se la metiera ya. La puse en misionero y no paraba de gemir, vi cómo su coño depilado se abría para recibir cada embestida. Saqué el móvil y le pregunté si podía grabar, ella solo sonrió y movió las caderas pidiendo más. Grabé todo: sus piernas abiertas, su cara de placer, cómo se venía mientras yo le daba duro. Después la volteé en perrito y ahí fue la gloria. Ver ese culo redondo rebotando contra mí, mientras ella gemía y decía “dame más verga, dame todo”, me volvió loco. Dicen que lo prohibido se goza más, pero cuando es tu prima quien te abre las piernas y te pide que le grabes, eso no tiene comparación.







